CON PERSEVERANCIA ORIENTAL, FUJIMORI CAPTURÓ AL LÍDER DE SENDERO LUMINOSO

 

CON PERSEVERANCIA ORIENTAL, FUJIMORI

CAPTURÓ AL LÍDER DE SENDERO LUMINOSO

Lillian Calm escribe: “Abimael Guzmán, el terror de los terrores, fue capturado como manso cordero en una casa del barrio limeño de Surquillo, donde en vez, quizás,  de estar parapetado en la sierra o en la selva, se camuflaba en una supuesta academia de danza. Ni él ni ninguno de los cerebros privilegiados que lo rodeaban previó la necesidad de un doble que requiriera, al igual que esta cuarta espada del comunismo internacional, un calzoncillo XL”.

Llevaba apenas unos meses escribiendo estas columnas (retrocedo quince años) cuando titulé: Y todo por unos calzoncillos XL. Me refería a la captura de Abimael Guzmán Reynoso  o Comandante Gonzalo, el líder de Sendero Luminoso, a quien Alberto Fujimori, el recién fallecido ex Presidente del Perú, logró abatir, con su perseverancia oriental.

No pretendo ensalzar a Fujimori, pero sí reconocer su lucha frente al terrorismo y la inseguridad.

Curioso: Abimael Guzmán Reynoso murió el 11 de septiembre de  de 2021. Fujimori, el 11 de septiembre de 2024. El primero, preso en la Base Naval del Callao; Fujimori, en tanto, en la casa de su hija Keiko, tres veces candidata presidencial.

Resulta  incomprensible que uno de los más temidos violentistas latinoamericanos haya sido detectado por un error más trivial que estratégico. Y eso a pesar de que ese profesor de filosofía peruano era el líder de Sendero Luminoso, el grupo subversivo más letal del continente y al que se le atribuyen más de 30.000 muertes.

Pero lo bochornoso para Abimael es que no cayó preso en las lides de contienda alguna, como habría aspirado quien se auto consideraba la cuarta espada después de Lenin, Stalin y Mao, sino más bien por un vergonzoso aburguesamiento. Y Fujimori había ordenado que se le diera alcance.

Abimael Guzmán, el terror de los terrores, fue capturado como manso cordero en una casa del barrio limeño de Surquillo (estuve ahí reporteando días después), donde en vez de estar parapetado en la sierra o en la selva, se camuflaba en una supuesta academia de danza. Ni él ni ninguno de los cerebros privilegiados que lo rodeaban previó la necesidad de un doble que requiriera, al igual que esta cuarta espada del comunismo internacional, un calzoncillo XL

Definitivo para detectarlo fue comprobar que la bailarina Maritza Garrido Lecca, seguida paso a paso por la policía que  había encontrado documentación que la comprometía, salió a comprar ese par de calzoncillos (más encima, de los largos), con el agravante que también adquirió en una farmacia un remedio para la soriasis... enfermedad padecida durante  años por Abimael.

Esas compras, algunas diarias, fueron decisivas para terminar de tejer la madeja. Además de una docena de panes, grandes  pescados, mucha  carne, pollos y licores, en esa simple casita de Surquillo se consumía  (los tarros de basura fueron elocuentes delatores) vodka Absolut (sueco y oneroso), whisky Chivas Regal y vino chileno Casillero del Diablo.

Oficialmente ahí sólo vivían la bailarina y su esmirriado conviviente… talla small. En la basura también apareció una cajetilla vacía de cigarrillos Winston, en circunstancias que en un video Abimael había sido filmado sacando de su bolsillo una cajetilla de Winston. ¡Qué errores cometen incluso los terroristas!

Pero los senderistas pensaban que no iban a levantar sospechas, pues a la academia concurrían señoras bien relacionadas, inocentonas, que de cinco a siete de la tarde, por una matrícula de 40 dólares mensuales cada una, podían asistir a clases de historia de la música, música moderna y estructuralismo.

Ningún cerebro terrorista dudó tampoco de los vendedores callejeros que pasaban hacia las tres de la  tarde, cada día, frente a la casa voceando sus productos. No eran eso sí de marca, sino simples paltas, piñas y papayas. Previamente la calle era limpiada por barrenderos, pero desde la academia de danza nadie intuyó que barrenderos y vendedores callejeros eran policías, sino que eso era obra del alcalde para ganar más votos, porque se acercaban las elecciones.

El 12 de septiembre de 1992, el entonces jefe de la Dirección Nacional contra el Terrorismo del Perú, Ketín Vidal, con órdenes superiores ingresó a la casa y capturó al líder senderista. Un video registró incluso la conversación sostenida entre Ketín y Abimael.

Gobernaba entonces el ex Presidente Alberto Fujimori, quien años después, aunque por otras razones, también conocería lo que era estar tras las rejas.

 

Lillian Calm

Periodista

19-09-2024

 

 BLOG: www.lilliancalm.com

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