AY… DE ALGUNAS METIDAS DE PATA
Lillian Calm escribe: “Pienso que el Presidente no tuvo la culpa, sino que la culpa es absolutamente de aquel que le redactó el discurso, y si ha habido culpa presidencial esta se debe, quizás, a la elección y confianza que ha puesto en quienes lo asesoran y le redactan los discursos. No tienen prolijidad histórica alguna…”. No hay demasiado de que informar en los fines de semana largos y por eso el Presidente Sebastián Piñera le dio alpiste al canario al errar en un discurso precisamente cuando ya había disminuido el caudal noticioso. En la Escuela Militar (exactamente en el patio Alpatacal) y al conmemorarse el Día de las Glorias del Ejército, señaló que el coronel Pedro Lagos entregó su propia vida en la toma del Morro de Arica. De inmediato los medios tildaron el infortunio como metida de pata o piñericosa, en buen chileno. Pienso que el Presidente no tuvo la culpa, sino que la culpa es absolutamente de aquel que le redactó el discurso, y si ha habido culpa presidencial...