LA PREGUNTA DEL NOTARIO
LA PREGUNTA DEL NOTARIO Lillian Calm escribe: “Reconozco, en todo caso, que los mayores de 75 años por lo general somos mucho más aptos que otros que, si bien han hecho noticia por su juventud, han demostrado su impericia no solo al dar examen de grado sino al llegar a La Moneda. Pero, hay tantas edades intermedias que podrían ser más idóneas…”. Tiempo atrás tuve que ir a una notaría. Mi objetivo: vender un estacionamiento. Observé, junto a mi abogado, la confusión reflejada en la cara del notario (o suplente, porque el titular va solo a veces) cuando, bastante abrumado, me preguntó a bocajarro: -Perdone, señora, ¿pero… usted sabe lo que está haciendo? Eso fue hace más de tres años, cuando tenía, como es lógico, menos edad de la que la tengo ahora y casi la misma edad que cumplió hace unos días una señora que no rechaza de plano una candidatura a la Presidencia de la República. Prefiero no opinar sobre ella porque no la conozco y, quizás, está entre quienes a su edad cuentan con ...